Me paso la noche regateando una palabra que me sonría como ella
Una luz entre la sombra
O un punto silencioso a donde confluyan todos mis gritos
Me paso el tiempo conversando y devolviendo los suspiros a la noche
A solas, detrás de las murallas
A veces construyendo un camino con mis llagas
A veces ofrendando una parte de mi cuerpo a las esquinas invisibles de mi amada
Y los lloros de mis hijos pequeñitos
Intentando decirme que es en vano una palabra, esa que me falta
Cuando entro en este mundo abarrotado de otras palabras.